La última persona a la que hubiera imaginado en una cancha de fútbol es a MÍ. No solamente porque no tengo simpatía por ningún equipo sino porque en mi opinión el fútbol sólo genera mafia, violencia y personajes nefastos como Maradona.
Este domingo fui a Lacancha, jugaba River contra Arsenal (?) y estaba en el palco de prensa con el Sr. Redactor. O sea, tenía que fingir que era posible y justificable que este cuerpito llevara una credencial de periodista deportiva colgada del cuello. Les aseguro que mi apariencia dice a gritos "odio el deporte", así que fue algo incómoda y poco creíble la situación.
Apenas empezó el partido me puso de buen humor que se pudiera fumar y que en sólo 45 minutos iba a empezar el lunch de prensa. QUÉ DESILUSIÓN lamento informarles. Este consistía en tres tablones con cinco bandejas de sánguches de miga, 10 pizzas y unos arrolladitos de jamón y un roquefort dudoso. Pero esto no es todo: el lugar estaba minado de ratas hambrientas que devoraron todo en 5 MINUTOS!!! No les miento porque registré todo desde un rincón del salón. Digno de publicar en el Guinness.
Les juro que traté de seguir el hilo del partido, pero me resultó imposible con todas las otras cosas más importantes que había para ver. Como por ejemplo esta bolsa:
Era una bolsa de nylon llena de agua usada para hacer peso de una bandera que colgaba de arriba, pero habría tenido un futuro mucho más divertido si se hubiese caído en la cabeza de los plateístas sentados debajo. O por lo menos hubiera sido un cierre de tarde genial.
También me llamó la atención la más que incipiente calvicie del Chongo Simeone (que by the way, no soporto y ya le voy a dedicar un post entero) y que nunca ponen evidencia porque el tipo se semirrapa y porque nadie le enfoca la espalda desde arriba. Así que desde ahora, aparte de cornudo, es pelado.
Este domingo fui a Lacancha, jugaba River contra Arsenal (?) y estaba en el palco de prensa con el Sr. Redactor. O sea, tenía que fingir que era posible y justificable que este cuerpito llevara una credencial de periodista deportiva colgada del cuello. Les aseguro que mi apariencia dice a gritos "odio el deporte", así que fue algo incómoda y poco creíble la situación.
Apenas empezó el partido me puso de buen humor que se pudiera fumar y que en sólo 45 minutos iba a empezar el lunch de prensa. QUÉ DESILUSIÓN lamento informarles. Este consistía en tres tablones con cinco bandejas de sánguches de miga, 10 pizzas y unos arrolladitos de jamón y un roquefort dudoso. Pero esto no es todo: el lugar estaba minado de ratas hambrientas que devoraron todo en 5 MINUTOS!!! No les miento porque registré todo desde un rincón del salón. Digno de publicar en el Guinness.
Les juro que traté de seguir el hilo del partido, pero me resultó imposible con todas las otras cosas más importantes que había para ver. Como por ejemplo esta bolsa:
Era una bolsa de nylon llena de agua usada para hacer peso de una bandera que colgaba de arriba, pero habría tenido un futuro mucho más divertido si se hubiese caído en la cabeza de los plateístas sentados debajo. O por lo menos hubiera sido un cierre de tarde genial.También me llamó la atención la más que incipiente calvicie del Chongo Simeone (que by the way, no soporto y ya le voy a dedicar un post entero) y que nunca ponen evidencia porque el tipo se semirrapa y porque nadie le enfoca la espalda desde arriba. Así que desde ahora, aparte de cornudo, es pelado.
1 comentario:
jajaj por dios que loco!, es re flashera esa bolsa de agua jajaja
ahhh a mi no me gusta ir a la cancha, no se, nunca me gusto, asi que si trato de evitarlo mejor. de por si no me gusta el futbol tampoco, no entiendo nada. jaja. saludos
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